Pueden resultar insuficientes para transplante de médula ósea, que es el tratamiento que mayor cantidad de células requiere y el primero realizado con esta fuente de células. (El transplante de médula ósea se halla perfectamente estandarizado y reglamentado respecto al número de células necesarias según el peso del enfermo, vía de administración, y tratamiento previo según la enfermedad de base). Si la familia las necesitara sólo para transplante de médula ósea, lamentablemente estas células hoy en día no serán suficientes y habrá que buscar otra fuente, por ejemplo una médula ósea donada. Las células que resultan pocas para un transplante de médula ósea pueden ser más que abundantes para otras terapias emergentes y más sencillas como regeneración de tejido cardíaco, diabetes, enfermedades de córnea, regeneración neuronal, etc. Algo a favor es que la ciencia médica y biotecnológica están trabajando en lo que se llama “expansión ex vivo”. Esto es multiplicar las células madre en un laboratorio. Falta poner a punto algunos detalles y todavía no sabemos cuándo estará disponible, pero el día que se apruebe, todas las familias podrán tener una fuente casi inagotable de células madre para uso propio. Con este nuevo descubrimiento también se podrá descongelar células, expandirlas, usar una parte y el resto volver a congelarlas