El cordón umbilical es el nexo entre la mamá y el bebé durante los 9 meses de embarazo gracias al cual el bebé recibe oxígeno y nutrientes para poder crecer, y elimina las toxinas.
La sangre de cordón umbilical, normalmente desechada, sólo puede recolectarse en el momento del parto. Es fácilmente accesible a través de la punción de la vena umbilical, posee cualidades diferentes a la sangre adulta e incluso a la sangre de recién nacidos varios días después del parto.
Esta sangre posee una gran cantidad de células madre que pueden utilizarse, como fuente alternativa de médula ósea, para transplantes.